Diseño identidades y las llevo hasta donde se ven de verdad: una fachada, una flota, un escenario, un local abierto. Ocho casos: entrar en el problema, definir el sistema y, cuando el proyecto lo pide, acompañarlo hasta la producción.
Busco marcas que quieran moverse: cambiar de escala, de público o de forma. El rubro cambia en cada proyecto y el lenguaje también, y esa es la parte que más me interesa.
Tres formas de resolver una marca: la idea, el contenido que la sostiene y el sistema que se ve en el mundo real.

Una identidad cripto que no parece cripto: montañas andinas, color peruano y un símbolo que esconde la palabra LIMA. Del manual al escenario, frente a 400 personas.
Dos unidades de negocio con públicos opuestos, B2C y B2B, en la misma cuenta. Separar los tonos sin duplicar el equipo. Cinco años, cinco canales, de la cámara a la métrica.

Casi cuarenta años de reconocimiento en la ciudad estaban puestos en un símbolo que ya no daba. Había que actualizarlo sin que nadie dejara de reconocer la marca. Nueve años como socio creativo, tres sucursales.
Café y juego libre en el mismo local, un cruce que no existía en Puerto Deseado. Brandbook de 55 páginas y una primera sucursal abierta.
Servicios de oficios para viviendas, lanzado en Villa La Angostura. Un isologo de tres capas que dice Patagonia sin caer en la pluma. Kickoff de marca, con Al Sur Studio.
El comprador B2B no busca una marca, busca a quién llamar. El rebranding y el sitio se ordenaron alrededor de eso.
Once variedades entre 2020 y 2026, con el mismo sistema de envase. La marca quedó en el logo; la identidad la sostiene la lata.
Seis cápsulas gráficas con lenguajes distintos y una sola marca madre. Acá la marca no se aplica sobre el producto: es el producto.
Iconografía de producto, ilustración, marcas que arrancan. Alcances cortos donde igual hay que elegir dónde poner el esfuerzo.
Set de íconos financieros para su app de reportes, con Lucía Domínguez.
Empanadas argentinas artesanales en California: marca, ilustraciones y cartelería.
Data analytics contado en criollo: un criollito que también es un fichero.
Tienda de bebidas: la marca vive en el feed y en la pantalla del mostrador.
No soy desarrollador: dirijo el producto y construyo con IA. Defino el problema, el flujo y la interfaz, y lo llevo hasta una app publicada que cualquiera puede abrir. Lo mismo vale para este portfolio.
Se pasa un link al grupo, cada uno se anota solo y se ve en vivo cuántos faltan para jugar. Después del partido, cada uno puntúa a sus compañeros.
Los vecinos marcan el pozo en el mapa, otros lo confirman, y un ranking por municipio muestra cuántos quedan sin arreglar y cuánto tardaron en resolverse. Sin registro.
Trece páginas en HTML plano, sin frameworks ni proceso de compilación, armadas con IA. Lo que estás recorriendo es parte de la prueba.
Trabajo en dirección de marca y de arte: identidad, sistema visual y la coordinación de todo lo que hace falta para que ese sistema exista en el mundo real — señalética, ploteo de flotas, interiores, brandbooks, eventos y sitios. Parte de estos proyectos los desarrollé en pastafro.la.
Nueve años como socio creativo de un grupo Toyota, la identidad de una comunidad Web3 en Perú y marcas creadas desde una hoja en blanco. Los proyectos que más me interesan son los que arrancan con alguien que duda: convencer también es parte del trabajo.
Diseñador del Grupo GreenCo: todo lo que sale en las webs y los canales de venta de tres marcas —el grupo B2B, el ecommerce Biotienda y la línea de alimentos Green Food Makers—, más los key visuals de cada acción y evento. En paralelo estoy desarrollando PWAs propias: ideas que tenía guardadas y quiero ver funcionando. Las que ya están.
Nueve años con Bhassa, cinco con Home Market. Buena parte de ese trabajo no entra en un portfolio: reuniones, presupuestos que no salieron, decisiones que hubo que defender. No se ve, pero está en cómo trabajo hoy.
Cada decisión llega con el motivo por el que está tomada.
Imprentas, ploteros, gremios, obra: el sistema tiene que salir bien fabricado.
Nueve años con un cliente, cinco con otro. Se sostiene con confianza y cumplimiento.
Del brief a la entrega sin necesitar que alguien empuje el proceso.
Contame qué necesitás y lo charlamos. Sin formularios largos ni procesos de diez pasos.